Migrantes, la otra cara de la pobreza en Estados Unidos – Primera Línea

-Con una camisa verdecita y un pantalón de mezclilla partió Abad a Estados Unidos; a 20 años de su partida podrá reunirse con Rosa, su madre

“Mamá ya estoy por acá, ya estoy trabajando, no pienses en mi”, fueron las palabras de Abad en su primera llamada con Rosa, mensaje que la dejó un poco más tranquila porque sabía que su hijo estaba seguro, sin el peligro que implica irse en calidad de migrante a Estados Unidos.

Rosa es ahora una de las 41 personas beneficiadas del programa “Guelaguetza Familiar” implementado por el Gobierno del Estado a través del Instituto Oaxaqueño de Atención al Migrante, que busca propiciar la reunificación familiar e intercambio cultural de migrantes en Nueva York y California en Estados Unidos.

Rosa Cruz Coronel tiene 62 años de edad, vive en el Barrio San José de Zaachila, y dice sentirse muy contenta de poder ver otra vez a su hijo, quien se encuentra en Nueva York.

Abad consiguió trabajo en un restaurante donde su patrón “es muy bueno, le dio permiso por diez días para que esté conmigo, él está contento porque voy a llegar, porque siempre me dice que se viene pero no sabe cuándo”, revela.

En estos 20 años Rosa ha aprendido a usar el teléfono celular para recibir las llamadas de su hijo Abad, sigue haciendo tortillas y su esposo Isidro López Morales continúa sembrando para consumo propio maíz y frijol, él gana 150 ó 200 pesos cuando trabaja con otra persona.

Rosa, espera poder hablar con su hijo sobre cuándo va a regresarse a Oaxaca, que mande dinero para cercar sus lotes, para hacer al menos un cuarto en el terreno que compró hace años y viva ahí con su esposa.

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